Tradición familiar desde 1830 en el Valle del Itata, preservando el legado ancestral de la cepa País
Descubre Nuestros VinosDesde 1830, nuestra familia ha cultivado la tierra en el Valle del Itata con pasión y dedicación. Todo comenzó cuando nuestro ancestro Cándido Gacitúa adquirió los primeros esquejes de cepa País de los sacerdotes jesuitas, dando inicio a lo que se convertiría en casi dos siglos de tradición vitivinícola familiar.
La historia de nuestra viña se entrelaza con los albores de la República de Chile. Este valle que durante la Colonia fue administrado por encomenderos españoles, con la independencia fue plantado por los criollos que lucharon junto a O'Higgins y a los hermanos Carrera en la Guerra de Independencia.
Entre ellos, el Padre Ignacio, uno de nuestros ancestros jesuitas, quien junto a otros misioneros debió evangelizar esta zona. Provenientes del Perú en una malograda goleta que los transportaba hacia zonas menos septentrionales, estos religiosos trajeron consigo las parras acostumbradas al clima mediterráneo—lluvioso en invierno y de calor agobiante en verano—que debían ser plantadas para surtir de vinos nobles al nuevo país que recién se creaba.
Las inclinadas pendientes con buen drenaje y suelos cascajosos gredosos fueron ideales para que los sarmientos del Padre Ignacio encontraran tierra firme donde echar profundas raíces.
Tan buen lugar halló nuestro ancestro que decidió construir una pequeña capilla con una cruz visible en lo alto de una loma cercana que domina el amplio paisaje. Así se dio origen al nombre del valle: Santa Cruz de Cuca, este último por la garza Cuca que, con cierta dificultad, es posible ver en los recodos de los ríos Larqui e Itata.
Luego vinieron otros descendientes. Desde donde se tiene memoria, José Aleide Carrasco, el abuelo de nuestro abuelo, ya asentado en el valle del río Itata decidió echar—como las parras—raíces que perdurarían en el tiempo hasta nuestros días.
Al pasar el tiempo, el Padre Ignacio logró hacer sus primeros mostos y vinos tintos, necesarios para celebrar la sagrada misa y que los feligreses purgaran sus malas conductas.
Más tarde, se cultivaron otras cepas resistentes a las temperaturas y la falta de agua, como la Moscatel de Alejandría, cepa blanca que encontró junto a la País un hogar duradero y prometedor.
La cepa País, también conocida como Listán Negro, es verdaderamente la protagonista de nuestra historia. Traída por los colonos españoles en el siglo XVI, encontró en nuestros suelos graníticos y gredosos del Valle del Itata el hogar perfecto para expresar su carácter único y ancestral.
Nuestros abuelos Julio Aleide Carrasco y Luisa Crovetto se dedicaron a preservar este legado y patrimonio en "La Higuera", nuestro bello campo y su frondoso viñedo.
Hoy, bajo la dirección de Rodolfo Carrasco, ingeniero comercial y parte de la nueva generación de viñateros de la familia, continuamos este legado, combinando métodos tradicionales con técnicas modernas, siempre respetando el terroir que nos define y el invaluable paraíso que es el valle de Santa Cruz de Cuca.
Vides plantadas en 1830 que representan la historia vitivinícola de Chile, cultivadas en cabeza según la tradición colonial.
Viña 100% libre de químicos, utilizando poda temprana y desmalezado orgánico para preservar la pureza del terroir.
Generaciones de conocimiento transmitido de padres a hijos, manteniendo vivas las técnicas ancestrales de vinificación.
Los paisajes que inspiran nuestros vinos y definen nuestro terroir
Cada botella cuenta la historia de nuestra tierra, nuestra familia y nuestras tradiciones ancestrales. Haz clic en cada vino para descubrir su historia completa.
Una partida de tan sólo 230 botellas, numeradas y firmadas por su enólogo, don Ricardo Carrasco Stuparich.
Vive la experiencia completa de nuestros vinos en el corazón del Valle del Itata
Parras cultivadas en cabeza, técnica de Dry Farming, poda temprana y desmalezado orgánico. 100% libre de químicos.
Recolección familiar en el momento óptimo según los Brix. Selección manual de los mejores racimos.
Fermentación con levaduras autóctonas en bodega de adobe. Respeto por los procesos naturales del vino.
Crianza en barricas de roble americano y garrafones de vidrio. Embotellado en origen con corchos naturales.
Iniciada en 2022 con sólo 6 melgas en nuestro Fundo La Higuera, esta pequeña viña representa el futuro de la cepa País. Utilizando esquejes de las vides más antiguas del valle, tan antiguas como la República, perpetuamos el legado genético de nuestros ancestros para las generaciones venideras.
Cada primavera, los tiernos racimillos emergen como promesas de futuras cosechas. Estos pequeños frutos, apenas formándose, representan la continuidad de nuestra tradición vitivinícola. Con cuidado artesanal y técnicas ancestrales, nutrimos cada planta desde sus primeros días.
En las colinas cercanas, descubrimos un pequeño viñedo abandonado de Moscatel de Alejandría. Estas cepas centenarias, resistentes al paso del tiempo, aguardan su renacimiento. Nuestro proyecto de recuperación devuelve vida a estas plantas patrimoniales, rescatando sabores casi perdidos.
Ven a conocer nuestras instalaciones y vive la experiencia de una viña familiar en el corazón del Valle del Itata. Recorrido por viñedos, degustación de vinos patrimoniales y la historia de nuestra tradición familiar desde 1830.
Fundo La Higuera
Callejón La Capilla s/n
Santa Cruz de Cuca, Ñuble
Región del Ñuble, Chile
Distancias:
15 min de Quinchamalí
45 min de Chillán
1 hora de Concepción
Visitas solo con cita previa
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